"Poker"

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Encontré en una caja de zapatillas que una vez compre, y que utilizo para guardar causas perdidas, un par de fichas de apuestas bastantes gastadas que sin importar las tomé y le di refugio temporal en el bolsillo derecho de mi Jean.
Cuando salí a la gran mesa de juego llamada “vida” me puse cómodo en el lugar menos cómodo, estaba ella mezclando las cartas, tan bella y tan pequeña con su mirada castigada por el Zonda. Me miro de reojo y dudo en tirarme mis dos cartas, luego de un suspiro me puso boca abajo un dos de corazones y un cuatro de picas. Mi pequeña esquina racional de mi cerebro me aviso que esa es una mano que no es para nada jugable, pero como no tengo la intención de volver a guardar las fichas en donde estaban aposte todo, (que no es mucho pero es todo) aún sabiendo que el bote cotizaba en australes. Esperé que termine la ronda de apuestas y volteo sus primeras tres cartas, la miré fijo y analicé mis posibilidades, entre cuentas (y no soy buenos con los números) calcule que mis oportunidades de salir triunfante son mínimas, como era de esperar.
Apoyé toda mi espalda en la silla con mis brazos vencidos y mirándola torcido como esperando el impacto del gatillazo (ruego que por lo menos sean perdigones), pero ella se toma su tiempo para dar vuelta las ultimas dos cartas.
No se si no las desea mostrar por que tiene miedo de que yo gane esta partida o si es su naturaleza ser misteriosa, como la primera vez que la vi analizando la política de Irigoyen con tanta atención y misticismo.
Pero lo que si sé es que no va a revelar lo que escode tan rápido, y cuando lo haga va a ser una por una. Yo mientas le rezo a no se quien para que el viento que provoca esa leve caída de sus cejas traiga consigo algo de suerte para mi, al menos temporal, de lo demás yo me voy a encargar…

…Probando Cosas Nuevas Inspiradas En Cosas Viejas…

4 comentarios:

xavier dijo...

La suerte me acompaña a lo largo de mi vida, mas no así en el juego.

Anónimo dijo...

Ami me gusta como escribis :)

Purpura dijo...

La de arriva era yo... nose porque salto anonimo

Fabiana dijo...

Soy malísima en los juegos (por eso no juego a nada, ja). Pero es uno el único artífice de su presente y de su futuro.
Las cartas son sólo un juego. La vida, no.
Te mando un abrazo.